miércoles, 18 de abril de 2018

500.000 VISITAS, GRACIAS!

Cuando comencé a escribir en este blog nunca creí que fuera a tener tanto éxito. Hoy, que hemos llegado a las 500.000 visitas, no puedo hacer otra cosa que dar GRACIAS; sin duda, Dios paga con el "ciento por uno".

Con motivo de esta cifra simbólica sortearemos algunas publicaciones que se han comentado en el blog. Los interesados en participar solo tendrán que hacer un comentario esta entrada antes del 1 de mayo. Ese día anunciaré el nombre del ganador y le enviaré estas publicaciones (y alguna más) sobre música, liturgia y teología... que al fin y al cabo es de lo que versa este blog. Muchas suerte!


viernes, 6 de abril de 2018

Regina Caeli

En este tiempo litúrgico es "justo y necesario" hacer alusión a la oración mariana por antonomasia y que sustituye al habitual Angelus durante la pascua: Regina Caeli.

Como todos los himnos, oraciones o salmos latinos también el Regina caeli recibe su nombre por las palabras con las que comienza:


 
Regina caeli, laetare, alleluia.
Quia quem meruisti portare, alleluia.
Resurrexit, sicut dixit, alleluia.
Ora pro nobis Deum, alleluia.

Alégrate, reina del cielo, aleluya.
Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya.
Ha resucitado, según predijo, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.

Desde el siglo XII tenemos constancia de su uso en la liturgia. Es una de las oraciones marianas más antigua que a día de hoy sigue siendo muy utilizada en su forma gregoriana.


Aunque son muchos los compositores que tomando el texto han dado rienda suelta a su creatividad. Para muestra la versión para dos coros mixtos (S, C, T, B) y orquesta de Marco Frisina.



Feliz Pascua de Resurrección!!!


miércoles, 4 de abril de 2018

Canto litúrgico en Pascua


El Año Litúrgico avanza y ya estamos a punto de finalizar la Cuaresma. En breve comenzaremos un nuevo tiempo litúrgico, PASCUA. 

En Mysterii Paschalis de Pablo VI, documento por el que se aprueban las normas universales sobre el Año Litúrgico se nos recuerda:

n. 22. Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como “un gran domingo”.

Finalizada la Cuaresma debe notarse un cambio sustancial: los ornamentos blancos, los mejores vasos sagrados, el presbiterio adornado con flores, manteles y candelabros de fiesta... y ¿la música? Si durante todo el año cuidamos la música litúrgica de nuestras celebraciones dominicales, en este tiempo, debemos hacer un esfuerzo mayor para que la música sea expresión de la "alegría y exultación" que provoca en nosotros y en la Iglesia la resurrección del Señor; pero siempre dentro de un orden, atendiendo a las posibilidades que nos da la Introducción General del Misal Romano. Recordemos algunas peculiaridades:

1. El domingo, especialmente en el tiempo pascual, puede hacerse la bendición y aspersión del agua en vez del acto penitencial (n. 51), utilizando un canto apropiado –no uno cualquiera– para ese momento. 

2. Se vuelve a entonar el Gloria, del cual no podemos cambiar la letra (n. 53).

3. El domingo de Pascua se debe cantar la Secuencia (Victimae Paschalis laudes) antes del Aleluya (n. 64)

4. En Pascua volvemos a cantar el Aleluya antes del Evangelio (n. 62), como expresión de la alegría de que Cristo ha resucitado. Nos levantamos y nuestros ojos se dirigen al sepulcro vacío (el ambón) esperando escuchar la Palabra del Resucitado.

5. La despedida del pueblo en el rito de conclusión de la celebración durante la octava de Pascua finaliza con el doble Aleluya (preferiblemente cantada): "Podéis ir en paz. Aleluya, Aleluya // Demos gracias a Dios. Aleluya, Aleluya".

Para terminar, proponemos una selección de cantos bastante apropiada para el tiempo de Pascua tal y como habíamos hecho para el tiempo de Cuaresma. La colección es el Libro del Organista (Pascua) de la Editorial San Pablo. 



Feliz Pascua de Resurrección!!!

Oscar Valado

miércoles, 14 de febrero de 2018

El tiempo litúrgico de Cuaresma


a.    Origen y significado.
 

Posiblemente, al oír la palabra "Cuaresma", uno empieza a pensar en: ayuno, abstinencia, limosna, penitencia, austeridad, etc.; parece un tiempo triste, sin embargo, debemos aproximarnos a este tiempo litúrgico dejando nuestros prejuicios de lado, haciendo nuestras las palabras del prefacio I de Cuaresma: Concedes a tus hijos anhelar, año tras año, la celebración de la Pascua, con alegría y conversión de corazón. Para que, dedicados con mayor entrega a la oración y al servicio de los hermanos, lleguemos a ser con mayor plenitud hijos tuyos con la celebración de los sacramentos que nos dan nueva vida. 


Sabemos que los primeros cristianos sólo tenían una fiesta: el domingo; sin embargo, las comunidades cristianas pronto coincidieron en el deseo y en la necesidad de celebrar un día al año, con especial solemnidad, la Pascua del Señor. Ese día correspondería, más o menos, con los días de la muerte y resurrección del Señor; y, también, con la Pascua judía, la cual se rige por el calendario lunar. Esta solemne celebración suscitó inmediatamente una preparación, que inicialmente se limitó a lo que ahora conocemos por viernes santo y sábado santo, luego fue una semana, pronto tres, finalmente cuarenta días –haciendo alusión a los cuarenta días del diluvio, a los cuarenta años por el desierto del pueblo de Israel, pero, sobre todo, a los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de ser tentado. 


Podemos afirmar que el nacimiento de la Cuaresma tiene lugar durante el siglo IV, según el testimonio de Eusebio (332). Durante ese mismo siglo se consolida, tanto en Oriente como en Occidente; aunque posteriormente, sobre todo en la Edad Media, ha variado el número de días: Cuadragésima, Quincuagésima, Sexagésima e incluso Septuagésima. En cualquier caso, la Cuaresma Romana tradicional tiene un triple componente: la preparación pascual de la comunidad cristiana, el catecumenado y la penitencia canónica. 


b.    Características y peculiaridades de este tiempo.

El tiempo de Cuaresma según la Carta Apostólica Mysterii Paschalis de Pablo VI, con la que se aprueban las normas generales del Año Litúrgico y del nuevo Calendario Universal:


27. El tiempo de Cuaresma esta ordenado a la preparación de la celebración de Pascua. En efecto, la liturgia cuaresmal dispone a la celebración del Misterio Pascual, tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles, que recuerdan el bautismo y hacen penitencia.
28. El tiempo de Cuaresma va desde el Miércoles de Ceniza hasta la Misa de la Cena del Señor, exclusive. Desde el comienzo de Cuaresma hasta la Vigilia Pascual no se dice Aleluya. El miércoles que comienza la Cuaresma, que es en todas partes día de ayuno, se imponen las cenizas.
30. Los domingos de este tiempo se llaman: primer, segundo, tercer, cuarto, quinto, domingo de Cuaresma. El sexto domingo, con el que comienza la Semana Santa, se llama «Domingo de Ramos de la Pasión del Señor».
31. La Semana Santa está destinada a conmemorar la Pasión de Cristo desde su entrada mesiánica en Jerusalén. Durante la mañana del Jueves Santo, el Obispo que concelebra la Misa con su presbiterio, bendice los óleos sagrados y consagra el santo crisma.

A parte de estas características, cabe destacar algunas peculiaridades de este tiempo:

- Miércoles de ceniza: tiene un origen antiguo (s. XII) y se impone diciendo: "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás" (Gn 3,19); o "Conviértete y cree en el Evangelio" (Mc 1,19). Su origen está en las antiguas penitencias medievales, sin embargo sigue vivo su simbolismo: a) condición débil y caduca del hombre; b) condición pecadora; c) oración de súplica al Señor; d) esperanza en la resurrección.

- Austeridad en el espacio litúrgico: ornamentos, flores, música...

- Limosna: es dar de lo nuestro a quien lo necesite, no solo dinero.

- Oración: vivir con más intensidad personal nuestra relación con Dios.

- Ayuno: significa adquirir libertad, tener la voluntad de abstenernos de algo.


c.     ¿Música sí o no?

El tiempo de Cuaresma es un tiempo claramente austero. Esto no quiere decir que hagamos desaparecer la música de nuestras celebraciones; pero sí debemos estar atentos –como en todos los tiempos litúrgicos– al repertorio que seleccionamos. Algún criterio fundamental para esta selección debe ser:

- NO se canta el Gloria (excepto en alguna solemnidad, ej.: san José)

- NO se canta el Aleluya, debe ser sustituida por otra aclamación

- NO se debe interpretar música instrumental (excepto el domingo IV - Laetare). En este tiempo se limita el uso de los instrumento para sostener el canto.

- El primer domingo de Cuaresma se podría iniciar la celebración con la letanía de los santos.

- La oración de los fieles se podría resaltar cantando como respuesta: Kyrie eleison

- El Attende, Domine es típico y modélico como canto cuaresmal. El olvidarlo sería una pérdida; al igual que la antífona mariana Ave Regina Caelorum.

(Orientaciones recogidas del Directorio Litúrgico-Pastoral de la CEE)


viernes, 9 de febrero de 2018

Nuevas perspectivas musicales


El último número de la Revista Phase recibe el título de "Nuevas perspectivas musicales"; corresponde al número 343, enero-febrero de 2018, y recoge una serie de artículo de gran interés para todos aquellos que se dedican o les preocupa la cuestión litúrgico-musical.

EDITORIAL

Nuevas perspectivas musicales – José Antonio Goñi

ARTÍCULOS

Fergus Ryan – «Musicam sacram»: Documento – Recepción – Evolución

Jordi -A. Piqué i Collado – Consideraciones sobre una «“quasi” sacramentalidad» de la música en la liturgia

Daniel Alberto Escobar Portillo – Criterios para la selección de cantos y música litúrgica: Eucaristía, matrimonio y exequias

PUNTOS DE VISTA
¿Participamos con el canto en nuestras celebraciones? – Óscar Valado Domínguez

La modalidad como signo del lenguaje musical sacro – Raúl del Toro

«…El susurro de una brisa suave» (1Re 19,12) – Roberto Fresco

«Misa ülkantun». Canto mapuche para la liturgia católica – Cristóbal Fones

NOTICIAS

Concesión del IV Memorial Pere Tena de Pastoral Litúrgica; La tradición musical de la Iglesia […] (SC 112)

LIBROS

Bibliografía reciente en español – José Antonio Goñi – Cristobal M. Orellana

Dionisio Borobio, Sacramentalidad, sacramentos y mística en santa Teresa de Jesús – María Daniela Biló.

Óscar Valado Domínguez, La música como «porta fidei» en la conversión de Manuel García Morente (1886-1942). Una interpretación teológica a partir de la relectura teológico-musical del «hecho extraordinario» – Ramiro González

IN MEMORIAM

Luis Maldonado Arenas (1930-2017) – Josep Urdeix

jueves, 18 de enero de 2018

Encuentro anual de Delegados de Liturgia

Los días 15 y 16 de enero ha tenido lugar en Madrid el Encuentro Anual de Delegados de Liturgia organizado por la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española. El tema de este Encuentro ha sido “Los delegados diocesanos de liturgia: competencias y misión”. Durante esos dos días se ha podido reflexionar en profundidad sobre una tarea tan importante como la dinamización litúrgica en las diócesis. 

Han sido muchas las voces de ponentes, participantes e incluso de los propios obispos presentes, que en el análisis de la realidad apuntaban a la importancia de ubicar en el corazón de la iglesia diocesana la vida litúrgica. Y con esto no se pretende “reivindicar” un puesto, si no resolver una situación anómala en algunas estructuras diocesanas; donde las delegaciones de Liturgia quedan en un segundo plano, como un elemento más en una estructura donde no parecen claras sus competencias; sin embargo, la liturgia tiene que ver con la propia FE, de tal modo que de la “fuente y culmen” parten y regresan las otras iniciativas de la Iglesia: anuncio-catequesis y caridad; de tal modo que la situación actual de muchas Delegaciones es consecuencia de un profundo problema teológico: ¿qué creemos? ¿cómo lo celebramos? ¿celebramos lo que creemos? 

Una de las conclusiones más aplaudida ha sido la elaboración de un Directorio del Delegado de Liturgia en el que se especifique las competencias, funciones y límites de esta responsabilidad; así como las áreas que abarca, como por ejemplo la música sagrada.

También hubo espacio para presentar los resultados de la Encuesta sobre el canto y la música en las celebraciones, tal y como se hizo en las Jornadas Nacionales de Liturgia: VER PRESENTACIÓN.

Por otra parte, el director de publicaciones de la Conferencia Episcopal ha presentado a todos los delegados la nueva edición del Evangeliario.

VER PROGRAMA

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